*Día ocho (o siete, o como quieras): Una imagen de tu objeto más preciado.
Será que no soy de ese tipo de personas que se aferran a un objeto pero me ha costado bastante elegir una imagen.
Lo primero son mis converses, no por el hecho de unos zapatos destrozados de setenta euros, si no porque uso esos tenis desde hace muchísimo y han ido conmigo a todos lados.
Lo segundo es mi colección de libros como adolescentes. En esa estantería guardo millones de recuerdos, todos y cada uno de las historias ahí escritas son especial para mi y las siento mias, como si fuesen un secreto que solo yo conozco, porque al leer no solo aprendes una historia sino que puedes meterte en la piel del personaje, sentirte identificado, enamorarte u odiar.
Por eso me gusta tanto mi aún pequeña biblioteca personalizada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario